Toulouse Lautrec y el Moulin Rouge

El espectáculo 0 74
Toulouse Lautrec y el Moulin Rouge

El Moulin Rouge y el genial del pintor neo impresionista Tolouse Lautrec están indudablemente unidos y esa relación ha contribuido sin duda a la leyenda de este espectáculo parisino y al encanto decadente de la belle epoque que caracterizaba el primer periodo del teatro.

Nadie como Tolouse Lautrec supo reflejar en pintura el ambiente de aquel cabaret de finales del siglo XIX, con sus rutilantes bailarinas, su variopinto público y sus luces y sombras.

En el Moulin Rouge el pintor tenía mesa fija, realizaba carteles de espectáculos, exponía obras y se iba consumiendo poco a poco atrapado en un círculo de excesos que acabarían con su vida a temprana edad. En este breve reportaje vamos a repasar esa tortuosa relación entre el pintor impresionista y la sala de cabaret.

Breve reseña biográfica

El pintor, nacido en 1864, quedaría marcado desde su adolescencia por una grave lesión de piernas que alteraría su crecimiento y provocaría en él una figura deformada en la que el tronco y los brazos eran más largos que sus piernas. Ello provocaría grandes traumas en él y le abocaría al alcoholismo, lo que a la postre sería causa de su temprana muerte.

Tras mostrar habilidad para el dibujo y pasar por varias escuelas, en las que coincidiría por ejemplo con Van Gogh, instaló su propio estudio en Montmartre en el mismo edificio de Degas.

Ahí se inicio la relación de Toulouse Lautrec con el mundo de la noche parisina, los cabarets, los cafés cantantes y los burdeles de París, tomando como modelos a amigos, artistas, bailarinas y prostitutas, a los que representaba en obras con movimiento, trazos rápidos y representación de la psicología del personaje.Pagaría joven sus excesos con el alcohol y tras ser internado en un centro psiquiátrico, fallecería a la edad de 37 años.

El pintor y el Moulin Rouge

Toulouse Lautrec fue el cronista privilegiado de aquel molino rojo de los primeros años. No en vano, fue uno de los invitados estelares a la premiere, en 1889.

El pintor fue desde entonces un cliente fijo y retrató como nadie a las grandes estrellas del cabaret y el cancán, a sus chicas más famosas (Jane Avril, Yvette Guilbert y Louise Weber) y a los clientes más peculiares.

La relación del pintor con el “Moulin Rouge” será especial al convertirse en uno de sus mejores clientes. Inmortalizó el local en numerosos carteles en los que figuran las grandes estrellas del cabaret y del cancán, aunque las más habituales fueron Jane Avril, Yvette Guilbert y sobre todo Louise Weber, llamada “La Goulue”. Para todas ellas realizó una fantástica serie de carteles utilizando la litografía en colores.

El teatro de entonces era diferente al actual. En aquellos tiempos tenía más caracter de club, con una barra de bar en la que se reunían los clientes a fumar y beber y algunas mesas para disfrutar el espectáculo de forma más cómoda. Era además sala de baile y centro de lo que en francés se conoce como la “joi de vivre”, un local deshinibido en el que mirar y ser visto y en el que el genial pintor francés encontraría su inspiración y agrandaría su leyenda.

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